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Un pionero de 93 años que revolucionó la cardiología argentina

A punto de cumplir 94 años, este destacado médico sigue activo en investigación y docencia. Su trayectoria abarca desde los primeros cateterismos coronarios hasta innovaciones que posicionaron a Argentina en el mapa mundial de la cardiología.

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Editorial

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Una vida dedicada a transformar la medicina cardiovascular

Con casi 94 años cumplidos, este referente de la cardiología intervencionista continúa vinculado activamente a la profesión. Semanalmente asiste al departamento de intervencionismo cardiovascular que fundó décadas atrás, donde se desempeña como consultor honorario. Recientemente presentó un libro que reconstruye la historia de esta subespecialidad, escrito junto a uno de sus discípulos, en el que documenta los hitos más significativos de su carrera.

Lo que distingue a la cardiología intervencionista es su evolución hacia procedimientos cada vez menos invasivos. Nacida como herramienta diagnóstica previa a cirugías, progresivamente ganó protagonismo en el tratamiento directo de enfermedades cardíacas, permitiendo evitar intervenciones quirúrgicas más complejas y acelerando la recuperación de los pacientes.

Hitos que marcaron un antes y un después

Entre los logros más destacados se encuentran:

  • Introducción del cateterismo coronario fuera de Estados Unidos en 1965-1966
  • Realización de la primera angioplastía coronaria con stent medicado en Argentina el 2 de febrero de 1999
  • Implementación de tecnología de punta, incluyendo el primer angiógrafo con sistema de disco compacto inviolable
  • Descubrimiento de la quinta cavidad cardíaca
  • Desarrollo de stents con medicamentos antiproliferativos en colaboración con universidades estadounidenses
  • Implantación de células madre del paciente en el corazón mediante técnica transendocárdica sin abrir el tórax

En 2002, fue reconocido por sus pares como Maestro de la Cardiología Intervencionista Argentina, distinción que refleja su impacto en la formación de especialistas. Ha recibido numerosas distinciones de instituciones cardiológicas nacionales e internacionales.

La dupla legendaria con René Favaloro

Su colaboración con el cirujano René Favaloro fue fundamental para el desarrollo de la cardiología argentina. Trabajaron juntos en el Sanatorio Güemes desde 1971 hasta 1992, demostrando que los pacientes cardíacos presentaban afecciones en múltiples sectores arteriales. Realizaron estudios pioneros sobre la permeabilidad de los bypass post quirúrgicos y la función ventricular, sentando las bases para decisiones terapéuticas más precisas.

Juntos formaron una escuela de la que egresó el 90% de los especialistas actuales y jefes de servicios de cardiología del país. Su trabajo conjunto incluyó la realización del primer trasplante cardiopulmonar en Argentina y la demostración práctica del bypass durante el Congreso Mundial de Cardiología en Londres en 1970.

Pacientes ilustres y reconocimiento internacional

Su consultorio recibió a presidentes, magnates, artistas y personalidades de renombre mundial. Atendió a expresidentes estadounidenses, miembros de familias reales europeas, deportistas legendarios y figuras de la cultura. Sin embargo, nunca cobró por atender a sus compatriotas riojanos, platenses, pampeanos ni a pacientes de escasos recursos.

Los primeros pasos en territorio desconocido

Su vocación por la medicina surgió en la infancia, inspirada por su abuelo pediatra y los libros de anatomía que fascinaban su curiosidad. Durante sus estudios en Tucumán, un cardiólogo clínico lo cautivó con la posibilidad de dedicarse a esta rama aún incipiente en los años 50.

Tras formarse en Denver, Colorado, comenzó un periplo entre Argentina y Estados Unidos. En 1966 realizó en Buenos Aires los primeros cateterismos selectivos de arterias coronarias fuera de Estados Unidos. En 1970, junto a un colega, ejecutó el primer cateterismo durante un infarto agudo de miocardio, procedimiento que muchos consideraban temerario dada la fragilidad de las arterias coronarias, que miden entre 2 y 3,5 milímetros de diámetro.

La decisión de quedarse en Argentina

A pedido de su esposa, decidió radicarse definitivamente en el país para que su primer hijo naciera aquí. Aunque recibió ofertas millonarias del exterior durante los años 70 y 80 para trabajar en Miami, California y otros puntos de Estados Unidos, eligió desarrollar su carrera en Argentina. Tras vivir 11 años en Estados Unidos, extrañaba su país, su idioma, su gente y su geografía.

Legado y continuidad

Considera que el principal continuador de su trabajo es él mismo, quien a los 90 años realizó una angioplastía coronaria en apenas 10 minutos. Su equipo y discípulos —muchos de los cuales son ya discípulos de discípulos— están presentes en prácticamente todas las clínicas del país. Fundó institutos cardiovasculares en varios centros médicos y fue cofundador del Colegio Argentino de Cardioangiólogos.

Su impacto trasciende las fronteras: ha asesorado y operado en Inglaterra, Francia, Italia, Polonia, Alemania y otros países europeos, consolidando la reputación de la cardiología argentina a nivel mundial.

El impacto en la longevidad y la salud pública

Los avances en cardiología han generado un descenso significativo en la mortalidad cardíaca. Lo que antes era considerado una enfermedad mortal se transformó en una patología tratable, mejorando sustancialmente la calidad de vida y la expectativa de vida de millones de personas. La cardiología argentina ha otorgado prestigio internacional al país, consolidándose como referencia en investigación, innovación y formación de especialistas de excelencia.

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