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Gastroparesia: cuando el estómago se ralentiza y cómo manejarlo

Cuando los alimentos parecen quedarse atrapados en el estómago, podría tratarse de gastroparesia, un trastorno digestivo frecuente que afecta significativamente la calidad de vida. Descubre qué lo causa y cómo manejarlo.

Autor
Editorial

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El estómago lento: un problema más común de lo que creés

Esa sensación incómoda de que la comida se queda pesando en el estómago horas después de comer podría indicar gastroparesia, un trastorno donde el órgano se vacía más lentamente de lo normal. Según datos de organismos de salud internacionales, aproximadamente uno de cada cuatro individuos experimenta síntomas relacionados con esta condición, aunque muchos nunca reciben un diagnóstico preciso.

El desafío principal radica en que los pacientes rara vez llegan a la consulta diciendo «tengo un problema de vaciamiento gástrico». En cambio, reportan sensaciones de saciedad temprana, náuseas persistentes, vómitos recurrentes o molestias abdominales que pueden confundirse con otras patologías. Los médicos deben descartar primero causas más evidentes como úlceras, inflamación o bloqueos antes de considerar este diagnóstico.

¿Qué provoca que el estómago falle?

En la mayoría de los casos, la gastroparesia aparece sin una causa identificable. Sin embargo, cuando sí existe un origen claro, generalmente está vinculado a daño nervioso que afecta la capacidad del sistema digestivo para movilizar alimentos y desechos.

Las causas más frecuentes incluyen:

  • Diabetes no controlada: puede lesionar el nervio vago, responsable de indicar a los músculos estomacales cuándo contraerse o relajarse
  • Enfermedades autoinmunes: afectan la función nerviosa del tracto digestivo
  • Daño nervioso post-viral: algunos virus alteran permanentemente las terminaciones nerviosas intestinales

Resulta interesante que muchas personas experimentan trastornos gastrointestinales durante infecciones virales y se recuperan completamente en días o semanas. No obstante, otros nunca superan completamente las náuseas y molestias, sugiriendo que el virus modificó de manera duradera cómo perciben y procesan los estímulos en su aparato digestivo.

Lo que la investigación está revelando

Durante casi dos décadas, un consorcio de investigación ha reclutado a niños y adultos con gastroparesia para profundizar en su comprensión y desarrollar tratamientos innovadores. Los hallazgos son reveladores: el dolor abdominal afecta al 90% de los pacientes, y en aproximadamente un tercio de los casos resulta ser grave o muy grave. Estos datos subrayan cuán debilitante puede ser esta condición.

Los estudios más recientes utilizan muestras de tejido que capturan la estructura completa de la pared estomacal, permitiendo identificar cambios a nivel celular, en las terminaciones nerviosas y en procesos inflamatorios que contribuyen a los síntomas. Este nivel de detalle abre nuevas posibilidades terapéuticas.

Abordajes terapéuticos emergentes

Más allá de los cambios dietéticos tradicionales, la investigación actual explora terapia cognitivo-conductual como herramienta para aliviar síntomas. Este enfoque enseña a los pacientes sobre su condición, proporciona técnicas para relajar el nervio vago y ayuda a superar los miedos a la alimentación que frecuentemente acompañan al trastorno. Según especialistas, estas herramientas que los pacientes pueden controlar marcan una diferencia significativa en su evolución clínica.

Recomendaciones prácticas para manejarlo

Si sospechas que padeces gastroparesia, considera implementar estos cambios:

  • Consume porciones más pequeñas con menor contenido de grasas y fibra
  • Cocina adecuadamente los alimentos y mastica con cuidado
  • Mantente hidratado con agua u otros líquidos
  • Realiza caminatas suaves después de las comidas
  • Evita alcohol, bebidas carbonatadas y acostarte inmediatamente después de comer

La gastroparesia, aunque desafiante, es cada vez mejor comprendida por la comunidad médica. Con diagnóstico temprano y un enfoque integral que combine cambios en el estilo de vida con intervenciones psicológicas, muchos pacientes logran mejorar significativamente su calidad de vida.

Autor
Editorial