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RedSaludArgentina

Crisis de liquidez en salud: deudas farmacéuticas alcanzan $4,4 billones

El sector farmacéutico enfrenta una crisis de recuperación de cartera sin precedentes. Con deudas superiores a los $4 billones y vencimientos que casi se duplicaron en un trimestre, la presión sobre proveedores de medicamentos alcanza niveles críticos que amenazan la continuidad de tratamientos.

Autor
Editorial

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Un panorama financiero cada vez más complejo

El panorama de las obligaciones pendientes del sistema de salud colombiano refleja una situación de deterioro acelerado. Según datos consolidados al primer trimestre de 2026, la deuda acumulada de los afiliados al sector farmacéutico de investigación y desarrollo alcanzó $4,42 billones, con aproximadamente $1,6 billones en condición de vencimiento, lo que representa un preocupante nivel del 37% de morosidad.

Este escenario, documentado mediante un seguimiento sistemático de la cartera del sector, visibiliza una realidad que trasciende los números: medicamentos y tecnologías ya entregados a pacientes permanecen sin ser cancelados, generando una brecha financiera que afecta toda la cadena de suministro.

El deterioro acelerado de la cartera

Lo más alarmante del informe radica en la velocidad con que se agrava la situación. La cartera con vencimientos superiores a 121 días pasó de representar el 11,8% hace tres meses al 19,02% en marzo de 2026, evidenciando un deterioro que prácticamente se duplicó en un trimestre. Mientras tanto, la cartera corriente mantiene el 63% del total de obligaciones pendientes, pero la tendencia sugiere un empeoramiento sostenido.

Los tiempos de rotación de cartera también revelan la magnitud del problema. El período promedio de pago se extendió a 204 días en el primer trimestre de 2026, comparado con los 154 días registrados un año antes. Al incluir la cartera castigada, este indicador alcanza los 214 días, mostrando un retraso de más de dos meses respecto al año anterior.

La cartera castigada: un indicador de crisis

Quizás el dato más preocupante sea el comportamiento de la cartera castigada, aquella que las empresas consideran de muy difícil o nula recuperación. Este segmento creció de $47,4 mil millones en marzo de 2025 a $325,3 mil millones en marzo de 2026, aumentando su participación en la cartera total del 1,08% al 7,36%. Este crecimiento de casi siete veces en un año refleja la pérdida de confianza en la capacidad del sistema para honrar sus compromisos.

Dinámica sectorial y concentración de riesgos

La estructura de la deuda revela concentraciones importantes que amplían los riesgos sistémicos:

  • Los gestores farmacéuticos concentran el 62,3% de la cartera total, equivalente a $2,75 billones, de los cuales cerca de $1,1 billones están vencidos.
  • El canal comercial incrementó su participación del 20,9% en 2025 al 26,59% en el primer trimestre de 2026, mostrando una recomposición de la actividad del sector.

Impactos en el acceso a medicamentos

Más allá de los números, esta crisis de liquidez genera consecuencias tangibles para los pacientes. Los retrasos prolongados en los pagos crean barreras para el acceso oportuno a medicamentos y servicios de salud, comprometiendo la continuidad de tratamientos que requieren provisión constante de tecnologías farmacéuticas.

Un dato particularmente revelador muestra que el gasto de bolsillo en salud aumentó 63,4% entre 2022 y 2024 en hogares de menores ingresos, trasladando la carga financiera hacia las familias con menor capacidad económica. Este desplazamiento de costos evidencia cómo la crisis de liquidez del sistema termina afectando directamente a quienes menos pueden soportarlo.

Un problema estructural, no coyuntural

Los indicadores señalan que estamos ante un problema estructural de liquidez y no ante una situación pasajera. La prolongación de los tiempos de pago y el crecimiento acelerado de la cartera deteriorada sugieren que las dificultades financieras del sistema de salud se han convertido en un rasgo permanente que requiere intervenciones de fondo.

La presión sobre quienes suministran medicamentos y tecnologías seguirá aumentando mientras estos tiempos no se acorten significativamente. Sin una solución integral que aborde la sostenibilidad financiera del sistema, la cadena de suministro enfrentará desafíos cada vez mayores para mantener la disponibilidad de medicamentos en el mercado.

Autor
Editorial