La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) volvió a poner el tema sobre la mesa: sigue activa la alerta sanitaria por lentes de contacto de fantasía que circulan sin registro. La comercialización de estos productos sin autorización sanitaria, advirtieron desde el organismo, implica un riesgo concreto para la salud de la población.
La advertencia no es caprichosa. El aviso se emitió después de que se detectaran en el mercado local lentes de uso estético, sin corrección visual y de distintas marcas, todas sin el registro sanitario correspondiente. Es decir, productos que se venden como un simple accesorio de moda pero que, en los papeles, son otra cosa.
Y ahí está el punto central que suele pasarse por alto: las lentes de contacto son productos médicos. No importa si no corrigen la visión ni si solo se usan para una fiesta o una sesión de fotos. Como se apoyan directamente sobre la córnea, necesitan la autorización sanitaria correspondiente para poder comercializarse.
Cuando falla la fabricación, las materias primas o los materiales de empaque, la seguridad y la calidad del producto quedan en duda. Las consecuencias posibles sobre el ojo son varias y nada menores:
- Daños en la córnea
- Intolerancia, ardor y picazón
- Irritación y erosión
- Inflamación o infección
A eso se suma otro riesgo silencioso: la contaminación con agentes microbianos, que puede derivar en infecciones o en una queratitis, una inflamación corneal que requiere atención médica inmediata.
Frente a este panorama, la ANMAT trazó una serie de recomendaciones concretas para quienes quieran comprar lentes de contacto sin llevarse un susto:
- Adquirir únicamente productos médicos registrados
- Verificar que la información esté en idioma español
- Confirmar los datos del fabricante o importador autorizado en la Argentina
- Controlar el número de autorización sanitaria, con el formato “PM XXXX-XX”
- Pedir y conservar la documentación de procedencia y las instrucciones de uso
Ante cualquier duda sobre un producto, la población puede comunicarse con ANMAT RESPONDE al 0800-333-1234 o escribir a los correos electrónicos que figuran en el sitio oficial del organismo. Y si aparecen síntomas como enrojecimiento, dolor o molestias persistentes, lo indicado es consultar con un oftalmólogo o acudir a una guardia oftalmológica sin demora.
En definitiva, la estética puede esperar; la salud ocular, no. Un lente sin registro no es una ganga: es un riesgo que se apoya directamente sobre el ojo.